Líderes de la transformación digital: Sandra Navarro, Business Intelligence, Big Data & Advanced Analytics en grupo ICA

Sandra Navarro ha desarrollado su carrera profesional en diversos puestos de especialista vinculados a los sistemas de información y su uso como catalizadores para la gestión del negocio. Todas las funciones que ha desarrollado dentro de equipos de Inteligencia de Negocio, han centrando sus esfuerzos y conocimientos en aquellas áreas que lo han demandado en cada momento.

Así, ha contribuido a la creación de infraestructuras de datos y su mantenimiento, a la generación, tanto de cuadros de mando, como de informes ad-hoc y al aseguramiento de la calidad de la información. También se encarga de la analítica, en la que emplea los conocimientos adquiridos para ayudar en la búsqueda de patrones y hechos relevantes que apoyen decisiones para el buen rumbo de las empresas.

Sandra-Navarro-Nieto-03

En la actualidad, como Business Intelligence & Analytics Manager en Grupo ICA, supervisa equipos de trabajo dentro de todo este ámbito para conseguir que los resultados sean lo más óptimos posibles. Su afán por estar al tanto de todas las tendencias que van surgiendo continuamente le ha permitido, además, aprovechar todo este conocimiento para impartir formaciones a profesionales.

Se escucha en todos lados que estamos en la era de la “Transformación Digital”, que es la cuarta revolución industrial, que es un gran salto que todos tenemos que dar, incluso que no estamos preparados para ella.

Así que, si me paro a pensar un instante, me preguntaría: ¿Sabemos realmente qué es la Transformación Digital?

No es un concepto nuevo, se lleva trabajando desde los años 90 sobre todo en organizaciones muy vinculadas a tecnología, lo que sí ha cambiado es el enfoque unido a cambios en la tecnología y en el perfil de clientes, lo que ha desencadenado que este concepto haya cobrado de nuevo muchísima fuerza. Empezó enfocada en la modernización de las infraestructuras tecnológicas, pero con el tiempo se ha extendido al modelo de negocio y a los procesos.

Para mí, la Transformación Digital es la reinvención de las empresas a partir de las tecnologías digitales, es una transformación profunda dentro de las empresas, que afecta a toda la organización, algunas con parte del camino andado, y otras que aún no han empezado. Es una transformación a todos los niveles, en la que se busca aprovechar todo el potencial de la tecnología digital para encontrar oportunidades e impactar en la sociedad de un modo más eficiente.

La Transformación Digital es algo más que productos y servicios digitales. También se trata de los procesos que crean, habilitan, administran y entregan. Aquí es donde entran en juego los procesos y las tecnologías subyacentes que deben ser tenidos en cuenta también. No todos los procesos y tecnologías, por supuesto, ya que todavía necesitamos sistemas fiables de registros, pero más de lo que la mayoría de las empresas tienen ahora.

En definitiva, la Transformación Digital tiene que ver con la empresa, los procesos, el producto, la relación que se establece con nuestro cliente, pero también con nuestros proveedores, el canal o la comunicación

Y algo que me parece fundamental, que es la necesidad de la perfecta conexión entre el Negocio y la Tecnología.

Un punto que me parece importante recalcar es que afecta a toda la organización. Se tiende, por ejemplo, a pensar que como la empresa sobrevive gracias a los clientes, con tener un buen Marketing Digital ya hemos hecho una transformación correcta, pero no es así. La realidad es que, además de al Marketing Digital, afecta al resto de departamentos de la organización.

Con la digitalización podemos llegar a conseguir vender más, ya que podemos conocer mejor a los clientes al disponer de más información sobre ellos, lo que nos permite tomar mejores decisiones con respecto a los precios y a la definición de nuestros productos. También nos permite mejorar la interacción con nuestros clientes, llegando a ser incluso en tiempo real. ¿Con qué objetivo? Conseguir aportar un valor extra que, percibido por nuestros clientes, se convierta en mayores ventas.

Con la incorporación de la tecnología, conseguimos optimizar los procesos de la empresa, lo que se traduce en una reducción de costes.

Para que el proceso de cambio se produzca es importantísimo un cambio cultural dentro de la empresa, conseguir que todos los empleados se impliquen, entiendan que este cambio es esencial y participen en él desde su campo de actuación. Pero no se queda ahí. Desde el punto de vista de los recursos humanos, incorporando ciertas herramientas se puede conseguir una mayor comunicación entre los empleados, un cambio en su manera de trabajar, un mejor modo de conciliar la vida profesional y personal, lo que se traduce en la satisfacción de los empleados.

Otro punto que se ve muy favorecido con la transformación digital es la colaboración tanto entre personas de la misma empresa como con personas de otras empresas. Se facilita esa comunicación, haciendo que no se pierda tiempo en determinadas tareas que se pueden automatizar.

Eso sí, no es un cambio sencillo, no sólo por la complejidad del cambio en sí, sino por varios factores más.

Uno de ellos es que no hay tanta gente formada. Se están empezando a formar ahora, porque ahora empieza a haber formación más especializada, pero, aun así, vamos un poco tarde. Porque ahora deberíamos estar realizando los cambios con personas cualificadas, que ya tuviesen algo de experiencia, pero preparados somos muy pocos. Y esto es un gravísimo problema, porque por un lado fracasarán proyectos y, por otro, se retrasarán otros por no tener gente para llevarlos a cabo, por lo que la Transformación Digital de la empresa se ralentizará y si otra empresa que sea competencia directa consigue abarcarlo antes que tú, te sacará una ventaja que no sabría decir si sería salvable después.

Luego existe otro problema que es la concienciación. Hay empresas muy tradicionales, en las que, si hablas de hacer un cambio, te miran con escepticismo, no digamos ya si les planteas un cambio de esta magnitud. Pero también se tienen que adaptar, antes o después tendremos que evolucionar, porque es un cambio a mejor y absolutamente necesario para que la empresa no desaparezca en un tiempo.

Os diré que, esta situación que os comento de empresas ancladas todavía muy en el pasado, la estoy viviendo en uno de los proyectos que tenemos en curso. Después de conseguir convencerles de que es un cambio necesario con todos los argumentos posibles, ahora que empiezan a ver los frutos, ya que el proyecto no está terminado, están encantados con los resultados que están consiguiendo.

Incluso estando convencidos los que toman las decisiones, también nos encontramos con personas dentro de la organización que se resisten al cambio, sobre todo empleados de generaciones más antiguas o empleados que tienen un conocimiento más limitado.

Otro handicap que nos encontramos son empresas en las que han empezado la casa por el tejado y se les ha caído. Me explico. Han querido correr tanto, que no han asentado bien las bases, que en este caso son los datos, por lo que el resultado final no les aporta un conocimiento que merezca la pena. Estas empresas están completamente desmotivadas y hacerles volver a creer que su error ha estado en el planteamiento, pero no en la necesidad de cambiar, no es tarea sencilla. Todo pasa por ser capaz de poner de manifiesto que por mucho dinero que se hayan gastado es necesario volver a rehacer gran parte del trabajo, con el esfuerzo que ello conlleva a todos los niveles.

Otro problema que estamos viendo es que ya no valen los discursos predefinidos. Ya no vale hacer una presentación estándar que valga en muchos sitios. Esto nos afecta sobre todo a las consultoras. Cada empresa es diferente, incluso perteneciendo al mismo sector, tiene sus propias necesidades, problemas e inquietudes. Esto hace que los que tenemos que ir a hablar con las empresas, ya no vayamos con un discurso, vamos con un conocimiento lo más amplio posible, para escucharles y, en función de lo que te transmitan, intentar darles la mejor solución posible. Esto a día de hoy, es algo diferencial, porque no todas las empresas que ofrecen este tipo de servicios han cambiado su filosofía. Un claro ejemplo de que el mensaje del cambio aún tiene que calar mucho más.

Eso sí, una vez superados todos los problemas, cuando una empresa se transforma digitalmente se consiguen auténticas maravillas.

Uno de los casos más conocidos es el de los ascensores Schindler. Han mejorado sus ascensores de manera que en el momento que algo no funciona correctamente, esta información se le envía directamente a un técnico para que acuda a repararlo.

Otro que muchos habréis visto es el caso de McDonalds. Ha incorporado en sus establecimientos kioskos digitales para hacer los pedidos, pudiéndolos personalizarlos a tu gusto y dándote la opción de pagar en ese mismo instante si es con tarjeta o pagar en caja al recoger tu pedido si es en efectivo.

Zara también ha hecho grandes avances. Ha colocado etiquetas electrónicas en las alarmas de las prendas, que permiten saber a los empleados si hace falta reponer algún producto, saber el stock real que tienen, localizar por radiofrecuencia dónde está una determinada prenda y algo que agiliza el proceso de compra es que, al quitar la alarma, ya no es necesario escanear la etiqueta normal, porque se coge esa información de la etiqueta electrónica. Además, permite a los clientes a través de la App saber en qué tienda está un artículo escaneando el código de barras e incluso pagar con el móvil y no tener que esperar la cola.

Roberto Verino ha instalado probadores digitales en alguna de sus tiendas, que permite que te veas en el reflejo del espejo con la prenda que quieras sin necesidad de probártela.

En el sector bancario se han hecho muchísimos avances. A mí personalmente el que más me ha llamado la atención es el de poder abrir una cuenta simplemente sacándote una foto con el móvil. Me parece grandioso.

El sector automovilístico es quizás el que más avanzada lleva la Transformación Digital. Los coches están prácticamente conectados a lo que necesites. Si necesitas asistencia, ésta acude, se sabe la localización del vehículo, etc.

Y ahora que ya hemos visto dónde están los que han apostado más por la Transformación Digital, volvamos de nuevo al mundo que nos rodea. La realidad en la que vivimos suele ser bastante más simple. La mayoría de las empresas no han evolucionado demasiado tecnológicamente, y mucho menos culturalmente.

Aquí entra en juego un proceso de evangelización. Los clientes, a día de hoy, están cambiando, y o nos adaptamos igual que hacen nuestros competidores, o terminaremos desapareciendo en un tiempo o reduciendo muchísimo las ventas. Bien es cierto que convivimos aún con generaciones que son más clásicas y por eso sigue funcionando el negocio tradicional, pero no quedan tantas generaciones así. La mayoría vivimos de manera frenética, sin tener tiempo para acudir a los establecimientos, o simplemente preferimos dedicar ese tiempo a otras actividades y que me entreguen lo que necesite en mi casa o en donde trabajo.  Tendemos a una cultura de “cuánto vale mi tiempo frente a cuánto dedico a labores cotidianas”.

Es cierto que, por ejemplo, para comprar la comida fresca, muchas personas prefieren seguir yendo al supermercado, pero para comprar lo básico que siempre se tiene en una casa, se empieza a tender a comprarlo por internet y que me lo lleven a casa el día que me venga bien. Así me evito cargar peso, el tiempo que se pierde haciendo la compra, etc. con unos cuantos clics en la página web o en la App del establecimiento, me lo llevan a casa cuando a mí me viene bien sin esfuerzo.

También lo notamos en la prensa, que han tenido que digitalizar sus publicaciones, porque la gente cada vez menos va a los kioscos. Y, además, con vías como Twitter, si te subscribes a sus canales, están enterado en casi tiempo real de lo que está pasando.

Muchas empresas piensan que conocen a sus clientes, pero la realidad es que haciendo una serie de preguntas sencillas se dan cuenta que no es así. Y la realidad es que nuestro centro es el cliente, sin él no existiríamos como empresa, así que tenemos que ser lo que ellos demandan, más aún, adelantarnos a qué es lo que van a querer.

Pero en el otro lado nos encontramos la terrible frase de “siempre lo hemos hecho así y la empresa lleva funcionando 20 años”. Hay que salir de esa convicción y mirar el ecosistema en el que nos encontramos. Y no sólo es la relación con los clientes. Puedes aumentar tu beneficio con el hecho de poner a una persona cualificada con los medios adecuados para que busque un mejor precio en la red frente al que nos dan nuestros proveedores, además de, como comentaba antes, automatizando ciertas tareas ganamos productividad de nuestros empleados que no tienen que “perder el tiempo” realizando ciertas tareas.

En general, lo que nos encontramos no son proyectos tan vistosos aún, porque los estamos empezando y además el desembolso de dinero es gradual. Así, tenemos empresas que están empezando a guardar, de manera coherente, todos los datos que necesitan para luego poco a poco empezar todo el proceso de digitalización. 

Otras, simplemente necesitan pasar sus formatos de papel a formato digital.

En otras empresas, hay que empezar por toda la información que tienen en papel, conseguir almacenarla en formato digital pero una vez almacenada, ser capaces de poder hacer una búsqueda dentro de los documentos. Si nos fijamos, este es un claro ejemplo de reducción de tiempo. Organizaciones que guardan toda la documentación en papel, cuando necesitan buscar un documento, puede llevarles largo rato encontrarlo. Sin embargo, si lo tuviesen informatizado, con una simple búsqueda en una interfaz amigable lo encontrarían en cuestión de segundos.

Pero como decía, no son tan vistosos AÚN, porque en el momento que den su primer paso, se genera automáticamente un mundo de posibilidades para mejorar la empresa desde cualquier perspectiva, ya sea interna o externa.

Como conclusión, ¿qué es la Transformación Digital? Es algo completamente necesario, que engloba multitud de cambios dentro de las organizaciones y en la que tienen que participar todos los integrantes de la empresa, porque todos necesitamos adaptarnos. Ya no somos solo unos pocos que nos dedicamos a esto los que tenemos que lidiar con la tecnología más puntera, sino que hay que conseguir que el resto de trabajadores de la empresa se implique, evolucione y se adapte a todos los avances que va apareciendo, no quedarse anclados en el pasado. Sin que todo el personal de la organización esté concienciado de este cambio, seguramente fracasará, así que las personas que forman parte de la empresa tienen que conseguir creer en todo este avance y utilizarlo para mejorar su campo de acción.

Y por la parte que nos toca a los que estamos en este tipo de proyectos, hay que plantear bien el proyecto, asumiendo que seguramente se modificará unas cuantas veces en función de lo que vaya apareciendo, pero que no hay que desesperarse, hay que considerarlo algo que forma parte de él. De hecho, por proyectos como éstos es por los que existe, a día de hoy, la metodología ágil para gestionarlos eficazmente, porque en ellos hay que revisar la planificación y hacer cambios bastante a menudo.

Si quieres liderar y dirigir proyectos de transformación digital en las empresas, no dudes en consultar la mejor formación para llevar a cabo esta misión, el  “Máster en transformación digital para los negocios”.

Un comentario sobre “Líderes de la transformación digital: Sandra Navarro, Business Intelligence, Big Data & Advanced Analytics en grupo ICA

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s